La innovación es una condición imprescindible para la evolución positiva del proceso de desarrollo urbano y para que este resulte competitivo. Es más, a fin de poder ser viables a largo plazo y contribuir de manera positiva al entorno, las ciudades y regiones deben ser sostenibles en el sentido más amplio de la palabra, lo cual conlleva que exista un equilibrio entre desarrollo físico, social y económico.

Una de las conclusiones del Proyecto Cities, investigación llevada a cabo por la Fundación Metrópoli en 20 ciudades de todo el mundo, es que varias ciudades región están enfocando con coherencia los retos de la globalización y los riesgos que esta genera. Denominamos a estas ciudades región innovadoras “Territorios Inteligentes”. Se trata de ciudades capaces de encontrar y mantener un equilibrio entre los aspectos de competitividad económica, cohesión y desarrollo social, y sostenibilidad ambiental y cultural. Hemos aprendido de la experiencia de estas ciudades, y particularmente, de la forma en la que se organizan para conseguir buenos resultados urbanos.